Dezember

De a poco el otoño le va dejando paso al invierno.


Las mañanas empiezan heladas, los paisajes se cubren de un capa de escarcha.
Cuando sale el sol, el hielo se transforma en agua, no sin antes reflejar la luz dándole un toque brillante a todo.
Cuando el sol se queda durmiendo entre las nubes, la escarcha permanece hasta el día siguiente, haciéndose cada vez más gruesa la capa de hielo.
Ya no hay fuentes ni estanques artificiales funcionando.
Los árboles están secos, salvo aquellos que quedan verdes y fuertes, que ahora algunos de ellos están adornados con luces amarillas o de varios colores, algunos con mejor talento y dedicación que otros.
El río empezó a congelarse en las orillas. 8 centímetros de grosor se necesitan para que me empiece a arrepentir de no haber comprado esos patines en oferta.
Ya hace unos días que dejó de llover.
Ya hace unos días que colgué ropa para secarse en el solcito del balcón y la metí a la casa congelada.
La navidad se hace rogar, sobre todo porque va a hacer un mes desde que empezaron a adornar las calles, las casas, las veredas, los negocios y los precios de decoraciones inútiles en los supermercados. Están construyendo una expectativa que espero que mi Papá Noel cumpla.
Ya me falló Nikolaus, que el 5 de diciembre, antes de irte a dormir, si le dejás los zapatos en la puerta te los deja llenos de golosinas.
Los zapatos marrones 43 amanecieron con gomitas de coca cola y 5 Raffaellos.
Las botitas negras 37 están frías por tu indiferencia.
Alguien va a recibir un kilo de morrones para navidad…
No sé cómo hizo Nikolaus con la vecina de abajo, que tiene en el pasillo del segundo piso un mueble lleno de zapatos, justo al lado de su puerta. Le puso chocolates a todos o solo a las chinelas blancas que siempre deja afuera del mueble?
O quizás se entretuvo viendo la nueva decoración ad hoc que hizo entre sus macetas, velas, cuadros, cofres y demás adornos. Puso una cinta de estrellas doradas solo en su tramo de la escalera.
El año que viene te voy a clavar alta decoración y te vas a querer morir.
Ya vi dónde venden el reno gigante que baila, apenas lo pongan en oferta, sos boleta.
Nosotros tenemos solo una corona de adviento. Es básicamente una fuente con ramas de pino, semillas, manzanas y cuatro velas, que se prenden (las velas, no las manzanas) una por vez cada domingo de adviento, 4 domingos antes de la navidad.
Nos obligó mi Cuñada la Católica, que nos regaló la fuente con la promesa de que recemos como corresponde antes de prender las velas.
La primera terminamos a las puteadas y yo llorando porque mi novio la prendió mientras me bañaba.
Dos kilos de morrones.
La segunda terminamos a las puteadas y yo llorando porque mientras emotivamente cantaba “Ciclo sin Fin”, él se quedó viendo “Los Mejores Fails de Noviembre 2016” y no me acompañó en el coro.
Tres kilos de morrones.
La corona de adviento no estaría cumpliendo su misión de paz y amor.

Diciembre está prometiendo poco.
Empezá a ponerle onda.

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